Cómo limpiar la vitrocerámica y dejarla brillante

22Doors | | Consejos de Limpieza

A todos nos ha pasado alguna vez que, tras disfrutar de un gran hobby como cocinar con la compañía de una copa de vino, nos esmeramos en limpiar la vitrocerámica sin saber realmente si lo que estamos aplicando es bueno para la placa. Hay veces que nos frustramos porque, tras limpiar, nos damos cuenta de que hemos dejado rayones o que ha quedado mate, sin brillo.

Si quieres evitar esto y dejar reluciente tu vitrocerámica, en consonancia con el resto de la casa, desde 22Doors te decimos unos sencillos trucos:

  • No usar el estropajo. Evítalo, ya que puede rayar la superficie de la vitrocerámica. Lo mejor es usar una bayeta ecológica o, en caso de no disponer de ella, papel de cocina. Además, rascar con bayeta usando un buen desinfectante contribuye al brillo de la vitro.
  • Saca brillo con vinagre. Al ser un producto natural con más eficacia y propiedades en la limpieza, resulta muy efectivo usarlo para conseguir brillo en la vitrocerámica. Como hemos dicho ante, debes aplicarlo usando una bayeta para evitar rayones.
  • Pasta de dientes para disimular los rayones. Si por desgracia provocamos un rayón en la vitrocerámica, puede disimularse mucho aplicando pasta de dientes. Frota con un paño untado de pasta dentífrica sobre la superficie estropeada y el resultado es casi milagroso.
  • Limón para manchas que no quieren irse. En ocasiones, hay manchas que parece que les gusta la vitrocerámica y por mucho que frotemos –siempre con paños- no se van. En estos casos, lo mejor es derramar unas cuantas gotas de limón y, tras dejar reposando para que ablande dos minutos, frota con un paño húmedo: se irán al instante.
  • Hielo con efecto desincrustante. Es otro remedio parecido al limón, para esas manchar que oponen resistencia y no quieren marcharse. Deberás aplicarlo sobre la mancha un minuto y después frotar suavemente con un paño. Infalible.
  • Bicarbonato de sodio para tratar las quemaduras. Al igual que para las manchas en colchones, resulta muy efectivo también para quemaduras en vitrocerámicas. Echa dos cucharadas de bicarbonato de sodio con medio vaso de agua y, cuando se haya hecho la pasta, aplícala sobre la vitrocerámica. Entonces, aplica vinagre y, tras cinco minutos, retíralo con un paño. No quedarán ni los restos de la quemadura.

Con esta serie de remedios caseros y sencillos, te podrás olvidar del estrés que produce estropear la vitrocerámica tras una sesión de cocina para únicamente disfrutar de tu hobby, teniendo una vitrocerámica limpia y brillante.

Limpiamos tu casa con un servicio seguro y fácil de configurar.
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Claudia
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